Los Factores determinantes de la Salud se definen como el «Conjunto de factores personales, sociales, políticos y ambientales que determinan el estado de salud de los individuos y las poblaciones». Glosario OMS (1998)

Según el modelo Lalonde (1974) (figura 1), los determinantes se explican o agrupan en 4 factores:

 

 

Figura 1

Por otro lado, Dever (1976), basado en el modelo explicativo de los FDS de Lalonde(1974), estable una relación de éstos y los correlaciona con los recursos que cada una de estas variables recibe. El modelo se explica en la siguiente figura:

 

 

Figura 2

Por último, Dahlgren y Whitehead (1991) estructuran un modelo que identifica los principales determinantes de la salud como capas de influencia (figura 3). En la parte central se encuentra el individuo y los factores constitucionales que afectan a su salud pero que no son cambiables. Estas capas se distribuyen como distales o proximales en función de su posición con respecto a los individuos. A su alrededor se encuentran las capas que se refieren a determinantes posibles de modificar, comenzando por los estilos de vida individuales, redes sociales, las condiciones de vida y trabajo, alimentos y ambientales, representadas en la capa más externa.

 

 

Figura 3

 

Los modelos explicativos mencionados coinciden en que la determinación de la situación de salud no es un proceso simple, mecánico, con claras relaciones de causa efecto, sino, más bien, un proceso complejo, dinámico, cambiante de una realidad a otra, en que los factores determinantes actúan en forma de red de interacciones y no en forma lineal.

Partiendo de esta complejidad, podríamos decir entonces que un óptimo abordaje desde la política sanitaria debería contemplar las interacciones entre cada uno de los factores para realizar una intervención efectiva y eficiente, tal que permita preservar y mejorar la salud con un enfoque sostenible.

No obstante, si miramos el modelo Dever(1976), es evidente que los esfuerzos y recursos se focalizan o centran en los Sistemas Sanitarios, que además de llevarse el 90% de los recursos, su importancia como factor o impacto en la salud de la población es mínima (11%), sumado a que el modelo sanitario tiene un fuerte componente de hospitalcentrista.

De momento, para no entrar a debatir sobre el “hospitalcentrismo” y de los intereses que hay detrás de este modelo, nos vamos a quedar con que estamos transitando a un Modelo centrado en el Paciente, integrado e integral; que para el caso de intervenciones sostenibles en salud da lo mismo, puesto que éstas se realizan mayoritariamente basadas en información que se genera al interior de los sistemas sanitarios, con algo de salud pública. En definitiva, actuaciones y planes centrados más en la enfermedad que en la Salud o la no enfermedad.

Entonces, si existe consenso en que el estado de salud de una población es producto de la interacción de múltiples factores que la incrementan, la preservan o la deterioran, por qué no realizar una política sanitaria que contemple todos estos factores, con especial énfasis en los estilos de vida y entono, que entre ambos tiene un impacto en salud del 62%.

Cómo primera respuesta del por qué no se realiza una política sanitaria con una visión holística, creo que es porque fundamentalmente no existe (o no existía) capacidad analítica y tecnológica para identificar y procesar las relaciones de causa-efecto de la red de interacciones que conforman los factores determinantes de la salud. Sumado a que la información de los distintos sectores, agentes y actores que conforman los factores determinantes de la salud se encuentra dispersa, no pública y de difícil acceso.

 

Salud basada en la información y el conocimiento.

Las encuestas nacionales de salud ofrecen una foto bastante real de la salud de la población, siendo ésta un instrumento importante para la planificación sanitaria y adopción de medidas de salud pública.

Estos planes se operativizan principalmente en los sistemas de salud a través de la práctica asistencial, que recogiendo la casuística local, se traducen en acciones más bien de carácter diagnóstico, curativo y de rehabilitación, siendo la medida de estas intervenciones los indicadores de procesos y resultados. Aunque ciertamente las actuaciones desde Atención Primaria, como asistencia sanitaria esencial, contemplan intervenciones que abordan la realidad económica, social, familiar y comunitaria y hacen especial énfasis en la prevención y promoción de la salud, pero también es cierto que estas actuaciones o intervenciones podrían mejorar si contasen con más y mejores datos e información de contexto de la zona asistencial, comunidad o población que atienden. Información de contexto que se corresponden a las capas de los determinantes del modelo de Dahlgren y Whitehead (1991).

 

Big Data aplicado a la salud

El Big Data (wikipedia) es en el sector de TIC una referencia a los sistemas que manipulan grandes conjuntos de datos (o data sets). Las dificultades más habituales en estos casos se centran en la captura, el almacenado, búsqueda, compartición, análisis, y visualización. La tendencia a manipular ingentes cantidades de datos se debe a la necesidad en muchos casos de incluir los datos relacionados del análisis en un gran conjunto de datos relacionado, tal es el ejemplo de los análisis de negocio, los datos de enfermedades infecciosas, o la lucha contra el crimen organizado.

En el campo de la Salud, cuando se habla de Big Data se habla principalmente del potencial de procesamiento de datos digitalizados en los servicios sanitarios, que en muchos casos lindan con el Business Intelligence en Salud.  Esto es sin duda una visión bastante corta o sesgada de lo que es Big Data como filosofía. Algo así como que los árboles no nos dejan ver el bosque.

Pero sí podemos destacar el potencial que ofrece Big Data para explotar los datos que residen en los servicios sanitarios para apoyar la toma de decisiones informadas, oportunas y confiables en el marco de la Inteligencia Sanitaria, principalmente a niveles de meso y micro-gestión. Un ejemplo de ello es la posibilidad y capacidad de capturar, procesar y analizar todas las imágenes médicas de una comunidad o país, pero seguimos quedando cortos.

BigData en Salud no es Business Intelligence en Salud, tampoco es un super-mega-hiper datawarehouse sanitario, tampoco es solo la captura y tratamiento masivo de los datos que residen en Internet, como las redes sociales.

El Big Data, dejando de lado el componente tecnológico, lo veo más como una filosofía de análisis de información, una estrategia de Big Data en Salud debe tener una mirada con perspectiva global para aplicar acciones a un entorno local. Piensa globalmente, actúa localmente.

 

Promocionando, preservando y mejorando la Salud a través del Big Data

La carta de Ottawa de 1986 es clara, la promoción de la salud “consiste en proporcionar a la gente los medios necesarios para mejorar la salud y ejercer un mayor control sobre la misma“.

Tanto la salud como la enfermedad son altamente influenciables por factores individuales, sociales, culturales, económicos y ambientales, por lo que identificar y hacer partícipes a los sectores, agentes y actores que intervienen en cada uno de los factores determinantes de cada una de las capas posibles de modificar es clave.

Si revisamos el modelo de Dahlgren y Whitehead (1991), en la parte central se encuentra el individuo y los factores constitucionales que afectan a su salud pero que no son cambiables. No obstante, si se pueden controlar, monitorizar y acometer acciones desde el punto de vista clínico-asistencial, es ahí donde el BigData tiene mucho que aportar. El cuerpo humano es una rica fuente de información para el Big Data.

 

 

Figura 4.

Si seguimos avanzando en el modelo de Dahlgren y Whitehead (1991), las siguientes capas también pueden proporcionar una ingente cantidad de datos e información para apoyar las estrategias y políticas de promoción y prevención. Un uso adecuado de estás fuentes de datos nos permitiría acciones, intervenciones y planes centrados en la Salud y la NO enfermedad.

En ese sentido, el desafío es identificar el cómo y a través de qué instrumentos y prácticas podríamos obtener los datos necesarios y relevantes para relacionarlos e integrarlos. Nuevamente aparece el BigData como herramienta que permitiría manipular grandes conjuntos datos, puesto que esta tecnología nos facilitaría la captura, almacenamiento, búsqueda, compartición, análisis y visualización de los datos.

Sin embargo, dado el carácter intersectorial de los factores determinantes de la salud, creo que el verdadero reto es identificar a los agentes y actores que influyen en los mismos, sus relaciones de causa-efecto en la salud, la red de interacciones que se producen y sobretodo hacerlos partícipes y responsables de su área o campo de influencia.

Llegado a este punto, me vienen a la cabeza una serie de agentes, actores y conceptos que tendríamos que tener en cuenta a la hora de establecer una estrategia de BigData para la salud y la NO enfermedad.

Lo que presento a continuación es un primer intento de identificación (más que agrupación) de los agentes, actores y conceptos relevantes para poner en marcha un plan o estrategia para la Salud y la NO enfermedad basada en los Factores Determinantes de la Salud y Big Data.

Después de darle varias vueltas al cómo representarlo decidí que una primera y mejor aproximación sería una representación gráfica del enfoque, es el siguiente:

 

 

 Figura 5.

fuente: Desarrollo propio

Estrategia para la Salud y la NO enfermedad basada en los Factores Determinantes de la Salud y Big Data

 

Esta lista de agentes y actores no es exhaustiva, por lo que desde ya os animo e invito a completarla/modificarla en plan crowdsourcing.

Importante es destacar el concepto de opendata dentro de este enfoque, fundamental en el marco de la transparencia y rendición de cuenta del sector público y de responsabilidad social corporativa y digital.

Lo imagen anterior resume lo que para mí sería un enfoque de BigData para la Salud y la NO enfermedad. Queda abierto el debate para vuestros comentarios.

Y para darle otra vuelta de tuerca más, a continuación describo brevemente cómo este modelo podría apoyar las estrategias para afrontar la cronicidad.

 

Estrategia de Crónicos y Big Data basada en la pirámide Kaiser permanente (ampliada)

Finalmente, si abordásemos este enfoque desde un punto de vista de las estrategias para afrontar el reto de la cronicidad, creo que podríamos cuadrar el círculo de cara a desarrollar acciones y realizar intervenciones en los niveles 0 y 1 de la pirámide de Kaiser ampliada.

  • Nivel 0: son pacientes sanos con o sin factores de riesgo, la principal estrategia a realizar serán las actividades preventivas y de promoción de la salud.
  • Nivel 1: es la presencia de 1-2 enfermedades crónicas; son pacientes de bajo riesgo, con condiciones todavía en estados incipientes. Su principal estrategia es el apoyo para su autogestión.
  • Nivel 2: es la presencia de comorbilidad/multipatología (presencia de 3-4 enfermedades crónicas); son pacientes de riesgo alto pero de menor complejidad. La principal estrategia es la gestión de la enfermedad, combinando cuidados profesionales con apoyo a la autogestión.
  • Nivel 3: son pacientes complejos, con una mayor carga de fragilidad. Es la presencia de ≥ 5 enfermedades crónicas; su prioridad es la gestión integral del caso con cuidados fundamentalmente profesionales (a poder ser con soporte de las TIC)

 

 Figura 6.

 Mi teoría es que el soporte informacional que proporcionarían los datos de los distintos agentes en el marco de los Factores Determinantes de la Salud, allanaría el camino para evitar o disminuir el uso de recursos sanitarios (ej. hospitales), ergo menos gasto.  De momento llego hasta aquí con este planteamiento, más adelante lo desarrollaré.

 

Liderazgo

Ahora, quiénes son los llamados a liderar y trabajar en un enfoque de Big Data para la Salud y la NO enfermedad. Naturalmente tiene que ser liderado desde el más alto nivel de la política sanitaria en colaboración con los profesionales de los centros, pero también con la participación de un grupo multidisciplinar de profesionales: Epidemiólogos, Médicos de Familia, Internistas, Enfermería, Oficinas de Farmacia, Farmacéuticos, sociólogos, estadísticos, antropólogos sociales, profesionales de las TIC, economistas, analistas, representantes sociales y comunitarios,  profesores/educadores, ciudadanos y pacientes, etc.. Ahora el cómo los alineamos, ese es otro post.

 

Salud Basada en la información y el Conocimiento: El canal es la “e”, el valor está en la “i”

 

Esto es señoras y señores mi planteamiento para desarrollar una Estrategia para la Salud y la NO enfermedad basada en los Factores Determinantes de la Salud y Big Data, qué opináis.

 

Bibliografía

 

 

 

 

18 Responses to Big Data y Factores Determinantes de la Salud

  1. Luis Landin dice:

    Interesante, novedoso, insiste en aspectos fundamentales. Quizás casi todos ellos los conocemos bastante. El efecto de la dieta equilibrada y las mejoras en el periodo perinatal han propulsado la expansión de la población humana.

    Conocido esto ya pero renombrando con apodos anglosajones modernos como Big Data , ¿cómo seguir mejorando la salud de la población si una manzana fresca es más cara que una bolsa de patatas fritas en aceite saturado? Si la pobreza infantil no baja, ¿cómo mejorar su salud? Si los propios pacientes asumen los riesgos de dietas abusivas e insalubres, o riesgos del hábito tabáquico, riesgos de una conducción temeraria, riesgos profesionales, por no decir otros… ¿qué nos va a decir el Big Data? Espero que sea algo que mejore nuestra sociedad y nuestras actitudes en general, y no sólo un proceso de datos al servicio de corporaciones que no desvelan posibles conflictos de intereses y que no tienen responsabilidad civil sobre los pacientes.

    Es tan solo una reflexión personal.

    Un saludo!

  2. Fernando dice:

    Interesante el estudio pero en ningún momento se menciona el gran handicap que tiene hoy día la gestión de la información en salud. Hoy por hoy los sistemas sanitarios carecen de un standard que haga interoperables los datos que se producen en los hospitales, cada hospital es una isla de información en si misma y no se tiene una visión global de estado de la salud de un país, si en algún momento un gobierno tomase la decisión de adoptar un estándar a nivel de ehr si duda que ganaríamos todos, en primer lugar tendría que separar los datos clínicos de los personales, en segundo lugar tenemos que dar a los profesionales de la salud herramientas para que ellos mismos sean capaces de crear sus propios registros médicos y en tercer lugar tenemos que proporcionar puntos en entrada para que la universidad y la industria sea capaz de acceder a esos datos para analizarlos. A partir de ahí podemos hablar de bigdata y de sus beneficios. Os recomiendo que entréis en http://www.openehr.com y entendendereis lo que os digo también os recomiendo http://www.openehr.es

  3. MUY INTERESANTE ESTE BIG DATA DONDE SE CONJUGA TODA LA INFORMACION Y SERIA DE MUCHA AYUDA SI LA OPS LA DIERA A CONOCER A TODA LA COMUNIDAD MUNDIAL PARA CONECER LOS DIFERENTES ENTORNOS DE COMO SE AFECTA LA SALUD Y COMO PUEDE SERVIR ESTE INSTRUMENTO TECNICO EN MEJORAR LA SALUD PREVENTIVA DE NUESTROS PUEBLOS EN LA COMUNIDAD MUNDIAL UN EJEMPLO DE ESTA ACTIVIDAD EN LA SALUD DE PREVENCION ES CUBA.

  4. María Dolores Acón dice:

    Hola Víctor:
    Me ha parecido muy interesante e ilustrativo tu artículo. Sin embargo, y como gestora de un hospital, me preocupa el que todavía no hayamos aprendido a romper las barreras entre niveles asistenciales y que el abordaje integral del paciente sea un trabajo todavía muy costoso de cara a poder hablar de invertir en salud más que en NO enfermedad. Debemos seguir trabajando duramente en conseguir ir cambiando poco a poco la cultura, no sólo de los profesionales, sino también la de la población. No cabe duda, como no puede ser de otro modo, que las TIC nos han de ser útiles en la medida que sepamos hacia donde nos queremos dirigir y que queremos conseguir. En cualquier caso, enhorabuena y gracias por tus reflexiones.

    • Hola María, sin duda que la integración y coordinación asistencial es una tarea pendiente, así como que el paciente y ciudadano sea co-responsable de sus salud. Es fundamental si queremos hacer efectivo un sistema sanitario centrado en el paciente. No obstante sí veo algunos esfuerzos e iniciativas entre atención primaria y algunos servicios clínicos.
      Estrategias como los procesos asistenciales integrados de algunas comunidades ya están entregando algunos buenos resultados, pero ciertamente, tal como dices, es un cambio cultural el que tiene que impulsar la estrategia definitiva. Ahora quién y cómo se lidera es otra variable importante a considerar.

      En cuanto a instrumentos y herramientas, creo que la gestión por proceso, lean healthcare y EFQM son, por ejemplo, sistemas y modelos que pueden ayudar a entender la necesidad e importancia de la integración y coordinación asistencial desde una perspectiva holística.

      Un saludo y gracias por el comentario.

  5. Mauricio Derbez dice:

    Excelente planteamiento. Debemos ir cada vez mas a la prevención y atención individualizada, alejándonos de los hospitales

  6. Susana dice:

    Lo comparti con mis contactos, excelente nota. Muchas gracias!
    Saludos, Susana

  7. Daniel Vázquez dice:

    Excelente artículo , difundámoslo y practiquemos esa gestión de autocuidado.
    Felicidades.

  8. Aurora Garriga Badia dice:

    Hola Víctor.
    Felicidades por este interesante artículo. Estoy de acuerdo contigo que teniendo los datos para poder analizar la situación y informando/comunicando al paciente es posible incidir sobre los estilos de vida para mejorar la salud o prevenir enfermedades.

    Asimismo creo que falta apostar por ser capaces de presentar con transparencia a la comunidad lo datos de salud y económicos que permita a la población ser conocedora y partícipe de como se utilizan los recursos que disponemos.

    saludos

    Aurora Garriga

    • Hola Aurora, muchas gracias por el comentario.
      Hoy por hoy existen gran parte de los datos que se necesitan para analizar las variables de estudio en el marco de la prevención y promoción de la salud. A esta altura el desafío no es tecnológico, Big Data provee, sino en alinear a los distintos agentes y actores que intervienen en ellas.

      Opendata, gobierno abierto, empresa abierta, transparencia y rendición de cuentas, responsabilidad social corporativa, participación ciudadana y desarrollo digital son, entre otros, conceptos, herramientas y formas de apoyar este tipo de enfoques, pero sin duda que falta para hacer una apuesta efectiva.

      La paradoja de la Sociedad de la Información y el Conocimiento.

      Saludos.

  9. Muy buen artículo, Víctor. Con una incidencia cada día más importante del paciente pluripatológico en el SNS (que tal y como está concebido, es insostenible en el tiempo), solo nos queda la salida multidisciplinar que planteas, apostando por la prevención y la promoción de la salud. Un saludo.

    • Hola Víctor, gracias por el comentario.
      Ciertamente no podemos hablar de sostenibilidad si no abordamos la prevención y promoción de la salud desde un perspectiva integral, social y comunitaria.
      Ahora me pondré a desarrollar este planteamiento para crónicos según la pirámide de Kaiser ampliada. Ya iré contando mi avance.

      Un saludos.

  10. Hola Raúl, muchas gracias.
    La verdad es que estoy convencido de que si queremos una población sana no podemos dejar de lado el análisis de los FDS y validar, tal como dices, los resultado en salud pública.
    El siguiente paso es desarrollar este enfoque según el modelo de estratificación de Kaiser ampliada, son muchos los esfuerzos en gestión de casos y de la enfermedad, pero no podemos perder de vista el resto de la pirámide. Con este planteamiento creo que puede servir para desarrollar estrategias para la Salud y NO enfermedad.

    Un saludo y ya te iré contando mis avances.

    Víctor

  11. Raúl Flores dice:

    Felicitaciones por este artículo. Cada día somos más los preocupados por la Salud y la NO enfermedad. Por esta razón, conocer las herramientas que nos permitan validar nuestros resultados en Salud Pública y mejorar nuestra argumentación para “permitir que los árboles si dejen ver el bosque” es la mejor forma de entrar (aunque sea un poco tarde) a la nueva era de la Salud, con desafíos muchos mas complejos pero mucho mas esperanzadores. GRACIAS!

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